El coronavirus llegó a América Latina: qué medidas toman los países de la región

Argentina es uno de los países que estableción controles a las personas que lleguen desde Europa. Brasil tiene 20 casos clasificados como sospechosos y Bolivia tiene uno.

Este 26 de febrero Brasil confirmó su primer contagio del COVID-19. El nuevo coronavirus surgido en Wuhan (China) ingresó en América del Sur, que permanecía hasta hace poco como el último continente poblado libre de la epidemia, mientras los gobiernos comenzaron a tomar medidas y aplicar protocolos de seguridad. El paciente brasileño, de 61 años, "estuvo en Italia entre el 9 y 21 de febrero" y fue llevado a un hospital de Sao Paulo al presentar síntomas compatibles con la enfermedad COVID-19, informó el ministro de Salud de Brasil, Luiz Henrique Mandetta. Las autoridades de Sao Paulo están identificando a las personas que tuvieron contacto con el hombre, aunque las autoridades ya mantienen el estado de emergencia nacional desde que se detectaron los primeros casos sospechosos, y para preparar la llegada de los 58 brasileños repatriados de China. A diferencia de los repatriados, que cumplieron una cuarentena de dos semanas en una base militar, la medida no se aplicará a las personas que tuvieron contacto con el primer infectado, por ser ineficaz en este tipo de situación, indicó el ministro. Mandetta justificó la decisión porque es solo una persona, no presenta una situación respiratoria grave y llevarlo a un ambiente hospitalario aumenta el riesgo para pacientes en estado más débil. El paciente ya había estado en su casa en contacto con su esposa, que también será monitoreada durante 14 días, además de haber tenido, posiblemente, entre 50 y 60 contactos puntuales. Además de este caso confirmado, Brasil tiene 20 casos clasificados como sospechosos, la mayoría en el estado de Sao Paulo. La cifra parece pequeña, pero en un país cuya población supera los 200 millones de personas los riesgos son evidentes. Brasil confirmó el 26/02 el primer caso de COVID-19, se trata de un hombre de 61 años que estuvo del 9 al 21 de febrero en Italia, país en el que se han presentado numerosos casos de la enfermedad. Los vecinos en alerta Los demás países sudamericanos, aunque de momento no han tenido contagios confirmados, están tomando medidas para protegerse. Por ejemplo, Argentina activó un protocolo especial para los pasajeros que provengan de Italia, que en días pasados se convirtió, por sorpresa, en el principal foco del coronavirus fuera de Asia, con más de 370 casos y 12 defunciones. Los pasajeros llegados al Aeropuerto Internacional de Ezeiza desde Italia deben realizar una declaración jurada a través de la cual las autoridades desean saber si tuvieron contacto con personas llegadas desde China o si estuvieron en ese país asiático. Ante la sospecha de un caso, el personal colocará un barbijo al paciente y procederá a trasladarlo un sitio de atención adecuado. Además, la Dirección Nacional de Sanidad y Fronteras verificará si la persona cumple criterios de caso sospechoso de presentar infección por coronavirus según definición de caso sospechoso, determinará los contactos estrechos y relevará información de importancia para su seguimiento y derivará al paciente a través del Servicio de Emergencias Prehospitalarias (Ambulancia) del Aeropuerto, que definirá a qué hospital lo enviará. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el fin de semana que el tiempo para frenar la propagación del coronavirus se estaba acabando. Paraguay, a su vez, aseguró que su Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 cuenta con exámenes locales eficaces para detectar patógenos complejos como el SARS-CoV-2. El país vecino mantiene suspendida la emisión de visas a ciudadanos chinos a causa del brote de la enfermedad, además de haber reforzado el control en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi para aquellos pasajeros provenientes de Italia y Corea del Sur. Uruguay tiene activado un protocolo del Ministerio de Salud Pública para actuar ante casos sospechosos que se detecten en el aeropuerto de Carrasco o en el puerto de Montevideo, mientras los demás países del continente también pusieron en marcha medidas similares, que van desde monitoreo de casos sospechoso y cuarentena para los recién llegados de China a la activación de protocolos de seguridad especiales. En Chile, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo que se extremaron en el país las medidas de prevención después del aumento de casos en Italia, Irán y Corea del Sur. Desde este viernes, será obligatorio que todas las personas que lleguen desde el extranjero firmen una declaración jurada detallando los países que visitaron durante los últimos 30 días con el objetivo de “hacer un enrolamiento que nos permita vigilar a esas personas por si desarrollan síntomas”, explicó. Además, desde el lunes 2 de marzo el Aeropuerto Internacional de Santiago pondrá en marcha un protocolo de clasificación de pasajeros. Según explicó la prensa trasandina, aquellas personas que lleguen desde alguno de los 41 países con casos confirmados del COVID-19 serán apartadas, interrogadas y eventualmente sometidas a un examen clínico. En Venezuela, desde donde anualmente miles de personas migran hacia otros países de la región, el ministro del Poder Popular para la Salud, Carlos Alvarado, aseguró que el país mantiene la vigilancia epidemiológica en puertos y aeropuertos desde hace cinco semanas. El ministro detalló que se hizo seguimiento a las personas provenientes del extranjero, incluyendo a "93 pasajeros procedentes de China que ingresaron a territorio nacional, cuyos resultados no arrojaron síntomas de virus" e hizo énfasis en la importancia de mantener los espacios limpios y ventilación adecuada, no compartir utensilios y acudir a centros de salud en el caso de presentar fiebre o dificultades respiratorias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los países no están listos para contener el brote que dejó cerca de 80.000 infectados, la mayoría en China. Fuera del país asiático, hay tres docenas de países con casos confirmados y se registraron unas 40 muertes debido a la epidemia. Hasta este miércoles las autoridades estadounidenses habían contabilizado 60 casos en el país - 15 detectados en los servicios sanitarios y 45 personas repatriadas.  DS (Fuente www.perfil.com).

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