Conmoción en Tucumán: dos policías mataron a un nene de 12 años y fueron liberados

El hecho ocurrió en la madrugada del jueves 8 de marzo en avenida Avellaneda y pasaje Río de Janeiro, en la capital de la provincia de Tucumán. También resultó herido de un balazo un adolescente de 14 años, que fue hospitalizado, aunque está fuera de peligro.

Los dos policías investigados por el asesinato del chico de 12 años, durante un presunto tiroteo en San Miguel de Tucumán, quedaron en libertad. Fue tras prestar declaración ante la fiscal Adriana Giannoni.

Facundo Alexis Ferreira murió al recibir un tiro en su cabeza, que ingresó por la nuca y tuvo orificio de salida en la frente. El menor iba en una moto conducida por otro chico, de 14 años. Según las primeras versiones, ellos se encontraban junto a otras dos motos corriendo picadas cuando intervino la Policía y ahí se desató la persecución.

Cuando la persecución llegó a la vieja terminal de la capital tucumana, comenzó un tiroteo, en medio del cual Facundo, de 12 años, recibió un impacto de bala en la nuca, mientras que el chico que conducía la moto sufrió lesiones por el roce de un proyectil en la cabeza.

“La Policía está para proteger a las personas, no para matar a un menor de 12 años. A mi hijo también lo quisieron matar los mismos policías del 911. Ha sido una injusticia. Mi hijo está vivo, porque si la gente no se arrimaba lo matan. Esa es la Policía que tenemos en Tucumán”, afirmó Juana Herrera, madre del amigo del niño asesinado, en declaraciones a la Gaceta de Tucumán.

El comisario Francisco Picón, subjefe de la Policía de Tucumán intentó justificar el accionar de los uniformados en declaraciones a Cadena 3: “Cuando la Policía le da la voz de alto emprenden la huída. Cuando giran y los policías hacen lo mismo, son recibidos por disparos de arma de fuego de las motos”.

Las balas, según las primeras averiguaciones, fueron disparadas por los policías que los iban persiguiendo desde el parque 9 de Julio.

A raíz del impacto, el niño sufrió graves heridas y llego muerto al hospital Padilla, adonde también fue llevado el adolescente que iba en la moto con él, quien está fuera de peligro y al ser dado de alta fue entregado a sus padres por orden del juzgado de Menores.

Según la Gaceta de Tucumán, la Justicia dispuso el secuestro de un revólver calibre 22 y del armamento policial. Los agentes involucrados prestaron declaración ante el Poder Judicial y no se dictaron medidas privativas de la libertad contra ello.

"Mi hijo no era un ladrón"

La abuela de Facundo Alexis Ferreira, el niño de 12 años que murió el último jueves en Tucumán durante una persecución, dijo que su nieto "no robaba, ni manejaba un revólver, como inventa la Policía" y que "no van a detenernos hasta que no se haga justicia".
Mercedes del Valle Ferreira, la abuela del chico que falleció luego de quedar en medio de un tiroteo entre efectivos policiales y un grupo de personas que corrían picadas de manera ilegal, aseguró que su nieto no era una ladrón, que no usaba armas, y que lo primero que le dijeron cuando llegó al hospital era que habría sufrido un accidente vial.
"Nos destrozaron la vida. El `Negro` era un niño maravilloso, lleno de amistades, que no tenía problemas con nadie. Y anteayer a la madrugada, a pocas horas de su primer día en la secundaria, lo mataron", relató la mujer en una carta publicada por La Garganta Poderosa.
El nieto de Mercedes, según la versión policial, iba junto a su amigo de 14 años en una moto y comenzaron a disparar contra los efectivos, y fue por eso que estos repelieron el ataque, dispararon y los balazos alcanzaron al chico.
"El miércoles a la noche, Facu salió en moto con Juan, para ir a ver las picadas en el Parque 9 de Julio, como es común acá entre los changos… Al regresar, pasada la medianoche, unos uniformados les dispararon a quemarropa. No existió ningún enfrentamiento. Y en cuanto nos enteramos, salimos corriendo al hospital, donde nos recibieron con mentiras los voceros arreglados con las Fuerzas. `Sufrió un accidente vial´", nos dijeron. Y minutos después, la tomografía nos anunció que había fallecido por el tiro de un arma 9 milímetros", relató Mercedes.
Y agregó: "El 7 de mayo, Facu iba a cumplir 13. Y sí, soñaba ser como Messi, para poder comprarle una casa a su mamá, que vive en Santa Fe. Allá, él había jugado al fútbol en Unión de Sunchales y tenía pensado volver en unos meses. ¡No podrá! Me parece verlo ahora, jurándonos que algún día nos iba a comprar "una mansión, para poder vivir mejor".

Impugnarán las pruebas

En tanto, Juan Carlos Benedicto, el abogado del otro menor que iba en la moto junto a la víctima, contó a NA que el próximo lunes va a presentar la impugnación de los indicios que constan en el expediente, debido a que por ejemplo, el dermotest que se les realizó fue hecho por la misma fuerza que se está investigando. .
"Se hizo la prueba de parafina, pero la vamos a impugnar porque la misma policía la hizo. Salió falso positivo, eso no significa que era pólvora lo que tenían los chicos en las manos, puede ser otra sustancia. Además al arma que está en la causa fue plantada", dijo el letrado.
Además, Benedicto señaló que "la policía quiere demostrar que los han atacado a ellos, pero lo que pasó fue que se escudaron con estos chicos porque el disparo que terminó con la vida de Franco fue de menos de dos metros de distancia".
El letrado pidió incorporar a la causa que investiga la fiscal Adriana Giannoni, las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona.
Una de las primeras informaciones que circularon fue que los policías habrían confundido al menor con un delincuente, pero rápidamente esa versión se esfumó y cobró fuerza la del intercambio de disparos entre los chicos que iban en la moto y los policías.
El hecho ocurrió en la ciudad de San Miguel del Tucumán el pasado jueves a la madrugada, donde el adolescente de 14 años, también resultó herido de bala, pero se encuentra fuera de peligro.
El joven que conducía la moto y sobrevivió contó que ellos no estaban con los motociclistas que perseguía la Policía y que quedaron en medio de los disparos.
Los investigadores, según consta en la causa, no encontraron hasta el momento indicios para determinar que fue un caso de gatillo fácil, por lo que los dos policías involucrados fueron liberados, pero seguirán siendo investigados.

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